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Los fundadores de BioNTech se van: qué nos enseña su historia sobre hacer carrera en biotech

  • Foto del escritor: Enric Miquel
    Enric Miquel
  • hace 3 días
  • 4 Min. de lectura
Portada del episodio 20 de Píldoras de biotech.


Uğur Sahin y Özlem Türeci dejaron BioNTech en marzo de 2026. La noticia sacudió al sector y la acción cayó el mismo día del anuncio (hasta un 20%). Pero su historia va mucho más allá de la vacuna COVID.




Es, probablemente, el mejor caso de estudio sobre visión científica a largo plazo, resiliencia emprendedora y liderazgo en la industria farmacéutica y biotecnológica europea.


En el episodio 20 de Píldoras de Biotech repasamos su trayectoria completa. Aquí recogemos las claves para quienes quieren construir una carrera sólida en biotech o farma.


De hijos de inmigrantes a fundadores de una de las mayores biotech del mundo


Ambas familias llegaron a Alemania desde Turquía. El padre de Uğur trabajó en una fábrica; el de Özlem era médico. Ella creció acompañándole en visitas a pacientes. Se conocieron en el Hospital Universitario de Saarland, en el departamento de Oncohematología, mientras ella terminaba medicina y él estaba en la residencia.


Lo que construyeron juntos empezó con una pregunta científica que nadie más quería hacerse:


¿y si el ARN mensajero pudiera cambiar la medicina?


En los años 90, esa pregunta era prácticamente una herejía en la industria. El ARNm era demasiado inestable. Nadie lo financiaba. La idea de desarrollar fármacos basados en esa molécula se consideraba ciencia ficción.


La estrategia que muchos pasan por alto: el paso atrás para avanzar


En lugar de ignorar la realidad del mercado, Sahin y Türeci, la abrazaron estratégicamente.


Conscientes de que el mundo no estaba preparado para el ARNm, en 2001 fundaron Ganymed Pharmaceuticals, centrada en anticuerpos monoclonales contra el cáncer (la tecnología que  tenía tracción en ese momento.)


El objetivo: llegar a los pacientes, generar credibilidad científica y financiar la visión a largo plazo.


El fármaco resultante para cáncer gástrico y esofágico está hoy aprobado y en el mercado, tras la adquisición de Ganymed por Astellas por 400 millones de euros.


Lección para profesionales de biotech: La visión a largo plazo y la ejecución a corto plazo no son contradictorias. Los mejores líderes del sector saben cuándo esperar y cuándo actuar.


El cheque de 150 M€ que nadie esperaba


En 2007, los hermanos Andreas y Thomas Strüngmann  (que habían vendido su compañía de genéricos a Novartis por 7.500 millones de euros) entraron como inversores en Ganymed. Observaron de cerca cómo trabajaban Sahin y Türeci durante años...


En 2008, cuando se fundó BioNTech, escribieron un cheque de 150 millones de euros en una seed round. Sin condiciones. Sin presiones de venture capital. Solo confianza en el equipo y en una tecnología que aún no había demostrado nada a nivel clínico.


Fue, en palabras de Jordi Xiol en el podcast, "un caso de mecenazgo casi excepcional".


Ese capital fue lo que permitió a BioNTech investigar el ARNm durante más de una década, sin tener que vender la visión a un mercado que no estaba listo para comprarla.


Lección para quienes buscan financiación o trabajan en el ecosistema inversor: 


La relación entre inversor y fundador importa más que el pitch deck. Los Strüngmann invirtieron en dos personas que habían visto trabajar durante años.


Enero de 2020: cuando la preparación se encuentra con la oportunidad


Cuando el mundo entero todavía se mandaba memes sobre un virus lejano en China, Sahin y Türeci ya habían tomado una decisión: dejarlo todo en oncología y volcarse en desarrollar una vacuna para el nuevo coronavirus.

Fue el resultado de diez años de trabajo silencioso sobre una tecnología que nadie quería.

El acuerdo con Pfizer (impulsado por la relación personal con su CEO Albert Bourla)fue determinante. Pfizer aportó la infraestructura para ensayos clínicos de 40.000 pacientes, la capacidad de manufactura a escala global y la financiación de riesgo para fabricar la vacuna antes de saber si funcionaría.

La tecnología era de BioNTech; la ejecución global, conjunta.


El resultado lo conocemos todos.


Por qué se van, y qué dice eso del liderazgo en biotech


BioNTech ha evolucionado. Con 19.000 millones de euros en ingresos en 2021 y una cartera que hoy incluye anticuerpos conjugados, terapias celulares, activos licenciados en China y la adquisición de Instadeep (una startup tunecina de inteligencia artificial, uno de los mayores exits tecnológicos de África), la compañía se prepara para ser una gran pharma.


Ese es exactamente el perfil de empresa que Sahin y Türeci no quieren liderar.

Son emprendedores científicos. Su motivación es la frontera del conocimiento, no el reporte trimestral.


Así que se van a empezar de cero. De nuevo. Con otra compañía centrada, una vez más, en terapias de ARN mensajero.


En el sector biotech nacional también hay movimiento: Joan Perelló se incorpora a Ysios Capital como General Partner, liderando un nuevo fondo de 100 millones de euros para la creación de compañías biotech en España, con apoyo del CDTI del Ministerio de Innovación.


Lo que su historia nos dice sobre hacer carrera en biotech:


La trayectoria de Sahin y Türeci es una hoja de ruta sobre cómo se construye una carrera con impacto en el sector:


  • La especialización profunda en ciencia básica sigue siendo la mejor inversión a largo plazo, aunque el mercado no la vea todavía.

  • La paciencia estratégica  -saber cuándo acelerar y cuándo esperar- distingue a los líderes que transforman la industria.

  • Las relaciones profesionales construidas con tiempo y rigor (con los Strüngmann, con Bourla, con el equipo de Pfizer...) fueron las que desbloquearon cada etapa crítica.

  • El propósito como motor no es un lujo ni un eslogan. En su caso, fue la única razón coherente para casarse entre tubos de ensayo y seguir trabajando el mismo día.

🎧 Escucha el episodio completo en Spotify: Píldoras de Biotech – "BioNTech: ARN, Amor y Exits"

 
 
 

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